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viernes, 27 de julio de 2007

Los recuerdos de los Sagarra de Carlos Redruello, colaborador de la revista PESCAMAR

NOS ENVÍA UNA CARTA NADA MENOS QUE CARLOS REDRUELLO, UN CONOCIDO COLABORADOR DE LA REVISTA PESCAMAR, UN GRAN APASIONADO DE LA PESCA QUE MUESTRA SUS GRANDES CONOCIMIENTOS Y EXPERIENCIAS EN SU WEB http://www.sargoloco.blogspot.com/



CARLOS REDRUELLO EN LA PORTADA DE ESTE PASADO MAYO DE LA REVISTA PESCAMAR, CASUALMENTE, COMO PODÉIS OBSERVAR EN LA PARTE INFERIOR DERECHA, SE TRATA DEL NÚMERO EN EL QUE SE PUBLICÓ LA PRIMERA ENTREGA DE LOS REPORTAJES SOBRE LOS SAGARRA QUE ESCRIBIÓ EL PROMOTOR DE ESTA WEB, JOSÉ LUIS LAGO.

EN SU LITERARIA CARTA, ESTE ASTURIANO NOS CUENTA SUS EXPERIENCIAS Y GRANDES RECUERDOS CON LOS CARRETES SAGARRA, QUE COMENZARON EN LA NIÑEZ CON UNA CAÑA DE BAMBÚ.

TODO UN LUJO PARA NUESTRA WEB, POR LO QUE OS ANIMAMOS A LEERLA CON DETALLE, Y TAMBIÉN PARA QUE NOS MANDÉIS A NUESTRO MAIL sagarracarretes@gmail.com VUESTROS COMENTARIOS, HISTORIAS DE PESCA, ANÉCDOTAS RELACIONADAS CON LOS SAGARRA, QUE PUBLICARÍAMOS EN ESTA WEB.
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"Mis primeras pescatas con los Sagarra, un viaje al túnel del tiempo"

"Los reportajes publicados en Pescamar sobre los Sagarra, y esta página de Nostálgicos me han hecho rememorar viejos tiempos. La verdad es que hablar de Sagarra, para mí, es retrotraerse dos decenios, al menos. Es triste, pero ensoñador, lo que al fin de cuentas se traduce en una sensación agridulce más positiva.

A continuación os cuento, en breve y evocadora recapitulación, mi corta pero imborrable relación con los carretes de Isidre Llorens.

La verdad es que me crié pescando sin carrete: caña de bambú a pose, pescando pintos y serranos, y algún sargo escurridizo. El primer carrete Sagarra fue un modelo para río, con asa de cesta. Ahora no recuerdo cuál especificación se trata, pues lo tengo en mi localidad natal (ya lo miraré). Seguro que los primeros jurelitos, esos alborotadores clucletos y panchines, hicieron temblar la vara de un tramo en fibra de vidrio maciza, de esas que mi querido progenitor usaba con las truchas autóctonas, tan abundantes en aquella época. Y de alguna excursión por la ribera del río Esva participé, hasta que al poco me di cuenta que mi terreno era salado, bien salpicado en salitre.


CARLOS REDRUELLO ES UN EXPERTO PESCADOR QUE PESE A UTILIZAR MATERIALES NOVEDOSOS, NO DEJA DE ADMIRAR LA EXTREMA DUREZ Y FIABILIDAD COMO CARACTERÍSTICAS PRIMORDIALES DE LOS SAGARRA

De mi padre Emilio, que él usaba en sus escasas partidas de pesca, era el Sagarra de mar. Creo que se trata del modelo 1951, pero no lo tengo seguro. Pronto se vio que yo salía mucho más apasionado a la pesca y recibí el testigo en cuanto vio que me hacía con todo su material, con cierta nocturnidad, todo hay que decirlo. Lo usé con más o menos 14 años por primera vez, en Barcia, mi pueblo natal. Las maragotas abundaban entonces, pero las más grandes se nos escapaban del campo de acción de la vara fija. Recuerdo la primera vez que usé el carrete. No sabía ni lanzar. Con la vara de bambú de dos piezas anillada en latón, con un hilo Le Tortue del 0,50mm (el que ya portaba desde no sabía cuándo) estrene, en un lance absolutamente impreciso y circense, ese carrete.

No sabía cómo usar el freno, ni casi él funcionamiento, pero me ayudó a sacar el primer pez de enjundia, así que mi primera captura “importante” con un carrete entre las manos fue con un Sagarra. Era allá por los finales de los 70, con la democracia a puntillo de entrar en juego. La política, no obstante, no me interesaba mucho. Alguno de esos veranos, con la compañía de mi inseparable, por aquel entonces, amigo Isidro ( vaya, ahora me doy cuenta de la coincidencia de nombre con D. Isidro Llorens...¡juasss!) disfruté, día tras día, de la pesca...

Siempre añoraré esos momentos, con la suerte de haber vivido lo suficiente para poder enfocar desde el otro lado del túnel del tiempo.

La verdad es que dejé de emplear esas precisas máquinas, cambiando por otras marcas, pero reconozco la extrema dureza y fiabilidad como características primordiales de los Sagarra. Como a muchos colegas, les apenó que la empresa, por los motivos tan bien expuestos por José Luis Lago en los artículos a esta casa dedicados, no pudiera montarse en el tren de los tiempos.

Quizá supuso un impedimento para la necesaria adaptación en los procesos de I+D, cara a posibilitar el desenvolvimiento de nuevos productos adaptados a los tiempos. Lo que doy por seguro es que los “Sagarra” del 2007 hubieran sido, en otro mundo más nostálgico y menos globalizado, unas máquinas de prestaciones equiparables a las del los carretes más evolucionados del mundo.

Me valgo para esta deducción en la pasión demostrada por los Llorens, familia a la que acompaño, en cierta forma, en la desdicha, por haber tenido que abandonar esa línea de producción; una verdadera lástima, compartida por todos los pescadores...

Carlos Redruello

4 comentarios:

Juan Urrutia dijo...

Muy bonito y evocador artículo. Felicidades por él y por los reportajes que escribes en Pesca Mar que nos ponen los dientes largos con esas lubinas y sargos de más que buena talla.

Un cordial saludo.

sargoloco dijo...

Gracias a José Luis Lago, por darme un espacio en este -tan estupendo- blog...EN cierta forma, como pescador dotado de incandescente pasión (que supera, con mucho, mi pericia con los artes...), os digo que mi próximo pez me gustaría pescarlo con el sagarra antiguo, y con la vara de bambú...lo intentaré, a fe que en breve plazo.

UN fuerte abrazo, y gracias por comentarios.

Gorka García Laza dijo...

Gracias Carlos. Aportando tu granito de arena aquí y allá. ¿Cómo sacas tiempo para ir al pedrero?. Me ha emocionado.

Un fuerte abrazo

sar-dina dijo...

Buena cronica de tus memorias con los sagarra carlos, dignos carretes de los que podemos presumir los españoles haya donde vayamos sin que nadie nos achique con la tipica frase de"pues los...eran mejores"por que hoy en dia habra maquinas mas caras o rapidas o que hagan mejores lances,pero los sagarra estaban echos para una epoca en la que las cosas se hacian de otra manera y los pescadores disfrutaban de la pesca solos o con su hijo al lado, enseñandole a disfrutar del momento y a contemplar el mar con otros ojos y le decia con una sonrisa en la boca "no quieras sacarlo con prisas, cuando el quiera salir saldra, simplemente dejale hilo que el ya hara solo",y la gente no tenia mas que hacer un domingo por la tarde que escuchar el partido y irse a pescar con un par de sagarras en la cesta y unos gusanos,no es que quiera que esos tiempos vuelvan, solo quiero que no se vayan del todo, un abrazo a todos nostalgicos.