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sábado, 27 de noviembre de 2010

Aportaciones a la historia de los carretes españoles de bobina fija (II) POR PEDRO ALTABA


Nuestro amigo Zaragozano Pedro Altaba nos aporta de nuevo un impresionante documento, todo un ensayo sagarrista que sin duda dejará impresionado a los coleccionistas por su fino y detallado análisis de la historia y trayectoria de los carretes españoles. Este auténtico estudio sagarrista, es imprescindible para conocer más misterios de nuestros carretes en el que Pedro Altaba nos aporta todo tipo de datos y sobre todo imágenes y esquemas originales de las patentes que indican las características de las bobinas. Este análisis donde Pedro compara distintos modelos únicamente puede realizarse por alguien apasionado por el tema, dedicando diversas reflexiones y datos imprescindibles para nuestros seguidores. UN REPORTAJE COMO ÉSTE BIEN MERECE UN COMENTARIO

Aportaciones a la historia de los carretes españoles de bobina fija (II)



Texto: Pedro Altaba / Noticia editada por José Luis Lago


En primer lugar, saludos a todos los amigos, que son cada día más, gracias a los carretes “Sagarra” y sus “Nostálgicos”. En un primer artículo -hace más de un año y parece que fue ayer- prometí que iba a escribir algún apunte más sobre la historia de nuestras bobinas. Tras recopilar alguna información, me he atrevido a hacerlo. Espero que resulte de vuestro interés.

Dos marcas españolas realizaron, en la segunda mitad de los años 50 y a lo largo de los 60 del siglo XX, avances importantísimos en la tecnología que aplicaban a sus carretes de pesca: “Sagarra” y “AIMSA”. En este artículo me referiré esencialmente a la primera.

Hasta entonces, en los años 40 y principios de los 50, los carretes españoles (Dorada Chritín, Río-Mar Marqués, Viper y otros), habían volcado su labor de innovación en introducir mecanismos de bobina fija al uso de los que se estaban implantando en Francia, separándose así de los de bobina giratoria, que hasta finales de los años 30 eran de uso común en España. Unos y otros buscaron soluciones particulares al modo de enrollar el hilo de pescar, propiciando sistemas que dieron lugar a marcas, patentes y modelos de utilidad también diversos, muy buscados hoy por los coleccionistas, que esquemáticamente abordamos en la primera parte de este artículo “por entregas”. Pero se estancaron, o mejor dicho, no tuvieron continuidad en la mejora de sus diseños.

Otras marcas innovaron en particularidades técnicas concretas y puntuales, y ahí empezó y terminó su vida. Ese es el caso del carrete “Centurión”. El día 9 de diciembre de 1.952 D. Antonio F. Chornet Gómez, que vivía en la localidad de Masnou (Barcelona), inscribió en el Registro de la Propiedad Industrial el modelo de utilidad nº 33.920, que figura plasmado en las bobinas de esa marca. Las patentes y modelos de utilidad que hasta entonces se habían inscrito no preveían en su diseño esa pieza que hoy está presente en casi todos los carretes, como es el sistema de antirretroceso. En su diseño, partió de un modelo de carrete que era muy similar a los que entonces estaban en boga y buena prueba de ello es la lámina que adjunta a su memoria descriptiva.




LÁMINA CARRETE CENTURIÓN

El Sr. Chornet motivó su diseño en que la mayoría de los carretes adolecían de ese dispositivo que impedía que la manivela girase en los dos sentidos, y su adopción facilitaba traer el pez, haciendo uso conjunto del freno y del dispositivo de trinquete que inventó. Curiosidad que, ya lo hemos anticipado, tuvo virtualidad en la práctica a través del carrete “Centurión”, primo hermano de los Río-Mar y de los Víper en su aspecto y diseño general, pero ya con un tipo de antirretroceso patentado que lo diferenciaba y que justificó la existencia de esta marca con nombre propio. Pero lo cierto es que no tuvo continuidad.

Al igual que innovaron de forma importantísima los hermanos D. Juan y D. Pedro Vilarrubís Ferrando, industriales catalanes propietarios de la factoría “Nemrod”. El día 20 de abril de 1.954, inscribieron la patente de invención Nº 214.827, titulada “perfeccionamientos introducidos en la fabricación de las bobinadoras de hilo de las cañas de pesca” que correspondía en sus reivindicaciones al que fue el segundo modelo de los “Nemrod”. Esta segunda versión, específicamente patentada, contenía algunas mejoras, en parte heredadas del primer modelo (que era muy similar al Snop nº 3 francés), las cuales merecieron un registro de invención independiente. La patente en cuestión reivindicaba como primer objeto el sistema de “chicharra” (que pasaba a ser soportada por un fleje de una sola pieza, sin muelle que la sujetase y que está presente en los dos modelos de “Nemrod”); en segundo término, aludía al sistema de antirretroceso, que se articulaba mediante un botón que iba unido a un trinquete y, por último, comprendía el diseño y posibilidad de sustitución de los ganchos del pick-up, presentando dos tipos intercambiables: el de aguja tradicional –sobredimensionado para mejor abarcar y guiar el hilo- y otro con una polea incorporada que se describe en la patente.


NEMROD (COLECCIÓN PEDRO DE LA SEN PARDO)


Muchas marcas de carretes españoles pasaron por los comercios y, a finales de los años 60, muy pocas quedaron. Los que pervivieron más largamente fueron los “Sagarra” y sólo por ello merecen un estudio más completo y detallado, aunque sea para sacar alguna conclusión del por qué de esa supervivencia.

D. Isidro LLoréns Sagarra se inició en el mundo de la propiedad industrial en virtud de la patente nº 140.652 titulada “perfeccionamientos en la construcción de aparatos electropicadores”, cuya solicitud de inscripción fue presentada el día 23 de diciembre de 1.935, en plena Segunda República.

Esa habilidad innata en diseñar y mejorar aparatos mecánicos se volcó en su afición mayor: la pesca deportiva y de ahí la vertiente de diseñador y fabricante de carretes que le hizo famoso y reconocido en el mundo entero.

Es conocida por todos la inscripción que figuraba en el frontal de las bobinas del modelo 46: “Pat. Nº 12.723”. No voy a entrar a valorar lo que supuso que el día 12 de marzo de 1.946, D. Isidro Lloréns Sagarra presentase el correspondiente modelo de utilidad, con ese número y con vigencia de 20 años, en el Registro de la Propiedad Industrial, pero todos los que lean este artículo ya sabrán que fue el “pistoletazo de salida” de la marca de carretes de pesca deportiva más importante de España. Por ello, sin añadir más, adjunto el texto de la motivación de la patente y sus planos. En ella se describe el modelo 46 sin antirretroceso, como fue diseñado de forma primigenia por el Sr. Llóréns.



Para acabar esta referencia, adjunto las dos láminas de los planos del modelo 46, según fueron diseñados y en su versión original. Que las disfruten los “Nostálgicos”

LÁMINAS MODELO 46




A nadie le pasará desapercibido que el inventor diseñó un tipo de carrete sencillo, pero adecuado a la mayoría de las necesidades de los pescadores (que él conocía de ciencia propia) y, al propio tiempo, robusto y fiable. La bondad del diseño y la calidad de fabricación hicieron que, sin variaciones esenciales, ese carrete tuviese vida comercial durante casi 50 años (hasta el cierre de la factoría).

Pero la actividad industrial del Sr. Lloréns Sagarra y, desde mi punto de vista, la clave esencial de su permanencia, radica en que su afán innovador no quedó sólo ahí. Continuó mejorando los sistemas de sus carretes y propiciando la inscripción de novedades que no fueron anécdotas, sino clave de su despliegue por todo el mundo y de su éxito.

La marca española pionera en diseñar un sistema para reducir la fricción en los ejes horizontal y transversal de los carretes fue “Sagarra”. Efectivamente, el día 21 de marzo de 1.956, D. Isidro Lloréns Sagarra inscribió en el Registro de la Propiedad Industrial el modelo de utilidad nº 53.337 que contemplaba, como novedad esencial, la aplicación de cojinetes de bolas a los ejes, consiguiendo con ello, por primera vez en el mercado nacional y en un carrete propio, un sistema simple, barato y útil para solucionar la excesiva resistencia a la hora de rebobinar que se observaba en los carretes dotados de cojinetes de fricción (casquillo). Con ello, D. Isidro diseñó su modelo “Súper” con rodamientos a bolas, el cual supuso un avance decisivo que dio lugar más tarde a los modelos más apreciados de la marca, pues ese mismo sistema fue heredado posteriormente por los “Tarzán” y demás gamas más costosas y sofisticadas de carretes de lanzado pesado.

La característica más importante del diseño del Sr Lloréns consistió, en definitiva, en la incorporación a sus carretes grandes de alta gama de una complicación “relativamente simple”, que encarecía razonablemente el producto final, pero que brindaba unas ventajas a la hora de la utilización de los carretes, en todos los sentidos, que la hacía perfectamente asumible económicamente para casi cualquier pescador, con independencia de su poder adquisitivo. La utilización práctica demostró que se trataba de un mecanismo casi indestructible, que duraba y perduraba durante decenios sin problemas y sin desajustes, pese a serle impuesta una utilización exigente. El diseño era fácilmente desmontable y reparable por cualquiera con mínimos conocimientos mecánicos, llegado el caso, si se disponía de las llaves adecuadas. Y eso no tenía precio.

El haber llegado primero supuso que otras marcas de la competencia tuvieran, posteriormente, que adoptar sistemas distintos a los ya patentados por “Sagarra”, que sin duda fueron ingeniosos, pero más complicados y económicamente más costosos de facturar, lo que implicó una menor repercusión comercial de cara al público en general por su importe superior, mayor dificultad en su mantenimiento y reparación, lo que conllevó su desaparición a medio plazo.

Ese invento de D. Isidro se complementaba con el tapón con muelle interno que servía de freno, detallado en la misma memoria, y que sustituyó en la práctica al primero en el tiempo, descrito en el modelo de utilidad 12.723, de diseño más complejo, el cual se aplicó a los primeros modelos pequeños de la factoría (con un agujero metálico de latón en la parte superior). El diseño del nuevo tapón de freno diseñado en 1.956 coincide con la idea de los tapones con muelle interno que dotaron a los modelos pequeños (“Junior” inclusive) durante toda la vida de la marca, con excepción de sus comienzos) y, esencialmente, a los modelos “Super” y “Mixto” más antiguos (hasta que se empezaron a fabricar las bobinas con el tapón de freno incorporado, tan características de modelos posteriores). Adjuntamos el plano de diseño del invento.

Lámina Sagarra “Súper” con rodamientos a bolas


La actividad inventiva del Sr. Lloréns no quedó en la aplicación de cojinetes a bolas a los ejes de los modelos más sofisticados de la marca. Dio un paso más al inscribir el día 19 de agosto de 1.963 el modelo de utilidad nº 100.562, el cual significaba un sistema más afinado, suave y efectivo, esta vez diseñado para el dispositivo que llamamos comúnmente INA.

Los carretes “Sagarra”, inicialmente, utilizaban dispositivos de enrollamiento de hilo, bien de diseño fijo, bien con rodamientos a bolas en el interior de la INA –que “Sagarra” aplicó en sus modelos de Súper y Mixto más antiguos -. El Sr. Lloréns no quedó satisfecho con el resultado que brindaban los sistemas citados. Los fijos, desgastaban rápidamente el hilo. La INA con rodamientos a bolas –los cuales eran importados por “Sagarra” de la firma “Mitchell” francesa- se desajustaba con facilidad.


D. Isidro, para superar el problema, aplicó el sistema de rodamiento de rodillos al eje interior de las INAS, con lo cual consiguió una perfección de funcionamiento insuperable y un mecanismo de duración casi indefinida, el cual aunaba suavidad y eficacia. Son las INAS clásicas, que dotaron a los modelos de la marca Sagarra hasta que fueron sustituidas por las de casquillo autolubricante y por las posteriores de material plástico (que nunca igualaron a las que estamos describiendo). A continuación os adjunto una copia de la lámina con el diseño original.

Lámina INA de Sagarra. Año 1.963



En siete años, desde 1.956 al 1.963, la marca “SAGARRA” incorporó a sus modelos de carretes de lanzado pesado las innovaciones tecnológicas que iban a suponer un despegue decisivo respecto del resto de las marcas nacionales, de modo que quedó prácticamente sin competencia en el mercado español. Los modelos de carrete de marcas como “VIPER”, “La Dorada”, “Rio-Mar”, “Nemrod” y “Centurión” quedaron desfasados tecnológicamente y “Sagarra”, en los primeros años de la década de los sesenta del siglo pasado, se constituyó de forma contundente como empresa puntera en la fabricación de carretes de pesca deportiva, lo cual se refrendó, ya de forma definitiva, cuando adquirió la firma AIMSA, única que, por la calidad de sus productos y su sofisticación técnica, podía hacerle sombra

La actividad creativa de “Sagarra” se extendió a la inscripción, bien entrada la década de los 80, del modelo de utilidad nº U8903881, el cual describía el modelo 80 “night”, con las características de sus colores reflectantes en determinadas piezas, pero ese tema ya fue objeto de aportación por otro compañero nostálgico y figura en la web.

Por otro lado, la producción de AIMSA, su creatividad y calidad a la hora de fabricar carretes de pesca, su innegable capacidad de innovación y sus diseños, que dieron lugar a modelos propios y a otros, de su propia cosecha, asumidos después por “Sagarra” al adquirirla, será objeto de un artículo posterior, si es que la paciencia de los “nostálgicos” lo permite. Aquí terminamos por hoy.

Un fuerte abrazo a todos y, permítaseme particularizar, en especial, a José Luis Lago y a Rafael Edo, correligionarios y amigos, entusiastas en su afición.

Pedro Altaba.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenos dias .

Don Pedro , me saco el sombrero delante de usted , maravillosa descripcion , gracias por poner los datos del Centurion, no sabia nada de el , ya sabes que es la estrella de mi modesta coleccion,
es un placer estar en un grupo como el que se ha formado alrededor de este tema .

Salud y amistat

Tomas

Anónimo dijo...

Hola,
Creo que los aficionados al coleccionismo de material de pesca, y especialmente los "sagarristas" agradeceríamos la aparición de una monografia dedicada al tema, en formato papel o en formato electrónico. Datos como los que aportan habitualmente Pedro Altaba, Pedro de la Sen, Lau Escmilla, Enric Padrós o Rafael do -por citar unos pocos de los estudiosos habituales- merecerían a mi entender una síntesi, ya que ahora se encuentran más o menos dispersos por diversas páginas web. En Francia, por ejemplo, existen trabajos de este tipo, como por ejemplo para los carretes Peerless Bam. ¿Porqué no plantearnoslo aquí para los Sagarra? Información hay, entusiasmo sobra. ¿Creeis que seria posible?
Saludos,
Ramon Coll

Anónimo dijo...

Queridos Amigos Jose Luiz, y Pedro!
Muchas gracias!!!
Creo, de hecho estoy seguro que cada uno de Nosotros estamos intentando de recopilar toda la informacion posible referente a nuestras (joyas)antes de que se pierdan en el olvido.Este articulo inluyendo las laminas de patente, es un regalo enorme, ya, que es informacion 100%certera!Gracias de nuevo, y mantened Vuestra buena costumbre!Un abrazo!
Gergo Matyas

Anónimo dijo...

Sr.Pedro Altaba,deseo felicitarle y darle las gracias por tan explendido reportaje, la verdad es que uno aprende con estos reportajes un saludo muy cordial de Fernando Solà Rambla